jueves, 14 de noviembre de 2013

Los comienzos...

Con la subida al blog de las fotos de los caballeros cruzados hoy me toca hacer un post remember y os voy a contar un poco como fue mi incursión en el hobby.


Todo comenzó hace 10 años, sino más, con una visita a una tienda de GW y ver todo ese mundillo y pensar que yo también quería jugar. Compré una figura de Khorne, ahora no recuerdo cual era exactamente, lo único que recuerdo es que la elegí por que era lo que había con mi presupuesto.

Aquella mini fue de un lado para otro. La pintaba en casa, en la tienda de GW o con amigos. Como todo inicio el resultado fue una aberración estética. La había pintado y  repintado tanto que me dio por limpiarla y he aquí el problema, si apenas tenía idea de cómo pintar pues imaginad de limpiar, así que se me ocurrió una idea de bombero: si rascando no sale la pintura, habrá que probar quemando la pintura. Bueno no hace falta decir más…… todos imaginamos que paso.

Después de aquello me dije: oye este juego mola pero es complicado de pintar quizá con los necrones se me de mejor.

Aquí empieza otro capítulo en esta historia.

En un cumpleaños me regalaron una caja de guerreros necrones. Al empezar a pintarlos me pareció una maravilla que con 2-3 colores la mini estuviera lista, pero desde pequeño siempre he sido de exigencia selectiva (vamos que si me entretenía me exigía y si no, no) y claro cuando veía que la pintura no era lo que tendría que ser me rebotaba.

El resultado: los necrones cayeron al ostracismo.

Y así pasaron los años con los pinceles en barbecho. Solo los saque de este letargo para pintar alguna miniatura para colegas.

Hasta que llego un amigo y me dijo algo así como: ¡Hey! me han regalado unos soldados antiguos del imperio, ¿los quieres?

Aquí amigos míos empieza mi experiencia 2.0 con los pinceles.


 

Después de este cañón pinte los soldados del imperio (1 y 2) y después vino lo gordo, los caballeros cruzados.

A un vecino mío, que ya había ganado algún concursillo de pintura, le enseñe los cruzados y me propuso que me llevase un par de caballos para una tarde de pintura y así me explicaba algunas cosillas. Ese día descubrí que existían unos pinceles llamados Winsor, el concepto de las luces cenitales, la rueda de color, etc.
En resumen empecé a ser consciente de que esto de los pinceles era más complejo de lo que parecía y que no es solo, como dice mi madre, “pintar figuritas”.


... y esta es la historia tras el pincel

2 comentarios:

  1. Eres un abandonador de pinceles :P

    Yo empece hace, no se 17 años. Recuerdo que estaba en una tienda de Collado Villalba y dudaba entre dos cajas. Una de ellas era la motocicleta de plástico de los Marines Espaciales y la otra de seis Comando de Choque de la Guardia Imperial.

    Lo cierto es que tomé la decisión correcta y desde entonces soy un leal siervo del Imperio que alaba al Dios Emperador.

    Siempre es agradable saber como hemos empezado cada uno en esto. Al menos a mi me lo parece.

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    1. Tienes toda la razón, mi relación con los pinceles es tormentosa y me hace abandonarlos. Pero bueno uno de los motivos del blog es no dejarlo y tener todas las semanas algo en marcha. Aunque tengo que reconocer que aun se me pasa por la cabeza dejar los pinceles cuando estoy pintando alguna mini de estas que dices vaya castaña.

      Ya veo que has encaminado tu carrera en los pinceles con aquella decisión que tomaste tiempo atrás.
      Si ya lo decían en Spiderman, “Son las decisiones las que nos hacen ser quienes somos, y siempre podemos optar por hacer lo correcto”

      Un saludo grande

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